El Topònim
El topònim de Llaurí ha sigut sempre motiu de dubtes i misteris al voltant del seu origen i significat. Alguns historiadors, sobre tot el de caire positivista, emplaçaven l’origen a l’època romana, identificant l’antiga Laurona amb l’actual Llaurí, mentre que altres l'han situat en èpoques més recents, en concret a la musulmana. És evident que la mancança de vestigis arqueològics dificulta bastant la tasca d’apropament a la realitat, no obstant però, aquesta dificultat ha sigut superada amb gran imaginació, no falta de rigor, per part dels estudiosos que ha aportat plantejaments que com comprovarem després son bastant distants entre sí.
Iniciarem el nostre repàs amb les més destacades de les diferents teories ordenant-les de manera cronològica i per matèries, ja que unes es mouen en el que podem definir com plantejaments històrics positivistes, altres en el mon de l'etimologia i altres a cavall de la historia i l’antropologia.

1) Teoria que identifica a Llaurí com a Laurona.
Envoltats de la romàntica polèmica sobre la situació de la ciutat ibera de Sucro els historiadors tant de Sueca com de Cullera trobaren una base per identificar Sucro amb les seues respectives viles mercès a la proximitat de totes dues a Llaurí. Aquestos historiadors plantejaren que l'origen del topònim havia d’ésser romà ja que era bastant fàcil derivar el nom de Llaurí de l'antiga Laurona encara que els lingüistes i etimòlegs no ho considerarien correcte posteriorment ja que la derivació de Laurona no seria en cap cas Llaurí, com vorem més endavant. Així és com Piles Ivars a la seua Història de Cullera ens descriu com desprès de la batalla de Munda (inclosa dins les guerres civils romanes) el fill de Pompeu mor en un lloc no massa lluny de la ciutat de Laurona. Aquest episodi serveix per plantejar-se on estava situada realment la ciutat de Laurona. Piles cita entre altres autors a Beuter i Escolano com a defensors de la relació Lliria - Laurona mentre que Agnesio, Agustin Sales i l'historiador Diago defensarien la identificació Laurona - Llaurí. Així, Piles Ivars transcriu un passatge complet d'aquest últim que pel seu interès també reproduïm ací:

"Todos los authores que yo he visto quadran en decir que pertenecía Lauro a este Reyno de Valencia: y en eso dan sin dificultad en el blanco de la verdad.
Y Beuter, que como natural de la tierra, quiso pasar más adelante y señalar en que parte della estava, escrive que tenia asiento a quatro leguas de la ciudad de Valencia, entre poniente y tramontana, donde le tiene agora la villa de Lyria".

Pero dársele allí pareze tan voluntario quanto lo que más: porque ni hay author que a aquel pueblo le haya dado nombre de Lauro, ni tradición que se le atribuya; antes, lo que sabemos es que en su fundación le tuvo Edeta, y que , conservándole aún en el tiempo de Ptolomeo, tenía juntamente el de Leria: que los dos nombres le da este author hablando de Edetania. Y pareze verosímil que quien tan curioso fue, que quiso referir estos dos nombres de aquella ciudad, hubiera referido también el de Lauro, si le hubiera tenido ella en estos tiempos, que para él no tenian de antigüedad sino cosa de cerca de doscientos años".

"Puede dexir que el nombre de Leria se derivo del de Lauro, menos conforme a razón pareze, quanto es más conforme a ella que del de Leria se sacó el de Lyria que tiene de largos años atrás. Quanto más que Lyria está muy desviada del río Jucar, cerca del qual pareze que se le ha de dar asiento a la ciudad de sucro".

" Y yo no puedo, siguiendo al siervo de Dios, Baptista Agnesio, en la Apología que hizo en verso latino en favor de las aves, contra los cazadors, dejar de persuadirme que lo tuvo donde agora está Laurín, en la ribera meridional de aquel rio, a poco trecho dél y del mar, en la vertiente septentrional del monte de Corbera, en la belicosa Sedetania, que era parte de la Contestania".

"Y todo pareze que ayuda a afirmarlo así: el nombre de Lauro, conservado hasta agora con tan poquita alteración; el puesto tan cercano y vecino del río Júcar; los muchos grandes prados que ay por aquel parage, y el estar, finalmente, tan cerca del mar, que lo huvo de estar mucho la ciudad de Lauro, como se vió al poner la muerte de Cneo Pompeyo Magno, ocurrida en ella el año de 43 antes del nacimiento de Christo".

"Un moderno (Escolano), a quien no debieron de ofrecérsele estas razones para creer que Lauro es agora Laurín, se arrima al parecer de Beuter que no es sino Lyria. Y piensa provarlo (sic) con esta razón: porque, si (dize él), vencido Pompeyo en el sitio de Laurona, se fue huyendo y pasó su real de es otra vanda (sic) de Júcar, y agora, en esta batalla de Júcar, se parte su ribera, y buelve (sic) a Laurona y pelea con Sertorio en la Turia, rio de Valencia, y tan cerca de Lyria, bien se sigue que Laurón es Lyria, y no Laurín. Hasta aquí habla este moderno".

“Pero no entiendo yo que en esto se pueda reparar de ninguna suerte porque entre estas tres jornadas (sitio de Lauro por Pompeyo Magno, batalla sucronense y la del Turia, entre Pompeyo y Sertorio), huvo (sic) gran distancia de tiempo de la primera a la segunda, y de la segunda a la tercera. Que, vencido Pompeyo en la de Lauro, no se contentó con pasar su real destavanda (sic) de Jucar, antes desde luego, se desvió tanto della, que no paró hasta dar consigo en los montes Pyrincos, donde invernó con su ejército, como él propio lo cuenta en la carta que escrivió al Senado, y lo dize también Apiano Alejandrino; y Sertório se fue a la Lusitania a invernar en ella y no se bolvieron (sic) a encontrar en la jornada de Jucar hasta el verano siguiente, por lo menos. Y dígolo así porque, aunque Apíano no pone sino esa distancia de un año entre la primera y segunda jornada, no falta quien la ponga de tres años, diciendo que la del Júcar no fue hasta el de 74. Pero no reparemos en esto y persistamos en la distancia de un año que señala Apiano; porque el author con quien habló Escolano la admitió antes que hiciese la referida razón, diciendo que hasta el verano siguiente no fue la jornada del Júcar".

"No la huvo de un año entre ésta y la del Turia, pero húvola de muchos días; porque, según el parecer de Plutarco y de Apiano, después de la de Júcar se le perdió la cierva a Sertorio, y se puso por eso tan melancólico, que estuvo encerrado sin quere admitir batalla, por más que se la presentaron Metello y Pompeyo, haciendo harta burla dél, hasta que al cabo de días pareció la cierva. En esos pudo Pompeyo, después de la de Júcar, de la qual se salió huyendo, yrse (sic) a guarecer a Lauro, y después pasar el río Júcar y hazer las seis leguas de camino que hay hasta Turia, donde fue la otra batalla. Y, así, no se sigue destos caminos de Pompeyo que Lauro sea Lyria, cerca de la qual fue la batalla de Turia".

"Si la ciudad de Lauro tuviera su asiento donde le tiene Lyria, a largas nueve leguas de la ciudad de Sucro, cerca de la qual fue la batalla y tenía Sertorio sus reales, no se deja bien entender que desde tan lejos tuviera noticia Pompeyo del descuido que avía en los reales de Sertorio, y que desde acá (Lliria) volviera a saquearles. Que dezir que Pompeyo, al desalojarle de sobre Júcar, les saqueó antes de yr a Lauro, como lo dize un moderno, no se compadece con la rota de Pompeyo en esta batalla, ni con su herida en el muslo que sacó della, ni con el averse salido huyendo hazia la ciudad de Lauro para guarecerse en ella, ni con el cuidado con el que recogió Sertorio a los suyos. Después tuvo Pompeyo bastante ocasión para robarle sus reales, porque vino Sertorio a descuidarse dellos, y aún de sí mismo con las nuevas que tuvo de su tan querida y amada cierva, diciéndole que faltava y que se havia ido a los montes; y debieron ser, sin duda, los altos y ásperos de Corbera, en cuyas vertientes estava Lauro, a poco trecho de la ciudad de Sucro".
"Fue la rota de Cneo Pompeyo cerca de la ciudad de Lauro, que es agora Laurín, a una legua de Cullera."
"Los restos de la antigüedad que han quedado en Lliria, nos hacen ver que fue población de importancia, y no cabe duda que es la Civitas Edetanorum; pues ya Ptolomeo nos cita a "Edeta, por otro nombre Lliria". Por manera que ya entonces tenía el nombre de Lliria, le conservó durante la dominación sarracena, cosa rara en los árabes, y se ha perpetuado sin modificación hasta nuestros días."

En definitiva, el que fa Piles Ibars és recopilar alguns dels autors que sobre el tema han opinat i, fent us dels textos a la manera dels historiadors positivistes, tracta de demostrar que la localització de l'antiga Sucro es troba a l'actual Cullera. Evidentment utilitza els textos que convenen per a la seua tesi sense posar-los en qüestió.

El problema és que aquest mode de fer historia basant-se en autoritats és fàcilment replicable usant el mateix mètode i, això és el que passa en altres obres com es el cas de la "Historia fundamental documentada de Sueca y sus alrededores " on el seu autor, Amado de C. Burguera, tracta de demostrar que Sucro és en realitat Sueca, servint-se també de la teòrica proximitat de Sucro amb Laurona. Així, en un dels molts passatges que aquest autor dedica a la qüestió ens descriu com en una excursió a Cullera al pujar al tren veu el Cavall Bernat "punto centrico del mediodia. Bajo el, y en sus faldas, se reclina Llaurí, la tantas veces nombrada Laurona romana. Si, pues, la batalla de Sertorio contra Pompeyo, segun dijimos en capítulos anteriores, diose, como testifican historiadores romanos, cerca de los muros de Sucro, frente a Laurona, ese frente a Laurona ha de ser por precisión, si no queremos forzar el sentido gramatical de las palabras, una perpendicular a la cordillera, a lo largo de cuya falda se asienta Laurona: y si esta perpendicular se alarga lo bastante hasta el Juear, ha de terminar precisamente en la Torreta de Sueca, donde todos, absolutamente todos los cálculos tradicionales, los históricos y los de las Vias Miliarias concurren a asentar la Sucro oppidum romana. Si Suero fuese Cullera, ya no estaría frente a Laurona, sino cerca o mirando a Laurona..."

Es a dir, el mateix argument serveix a tots dos autors per demostrar que Sucro era Cullera o Sueca respectivament. Lamentablement, cap dels dos arguments és suficient per demostrar que l'antiga Laurona esdevingué Llaurí. (Cal dir que aquest estil de fer historia prenent els textos clàssics romans i grecs al peu de la lletra, fins i tot va ser bastant habitual al nostre país fins a la meitat del segle XX i, sobre tot després de que el professor Schliemann trobara Troia a finals del segle XIX seguint amb precisió literal el text de la Iliada).
Lambert-Antoni de Corbera fou també partidari de la teoria romanitzadora i fins i tot posant en dubte la veracitat tant de la historia de Piles Ibars com la del pare Burguera, en quan a la localització de Sucro, afirma amb rotunditat que Laurona estaria situada a la zona que ocupa l’actual Llaurí basant-se, com no, en l’afinitat de la fonía de tots dos noms (Laurona - Llaurí) i en unes restes arqueològiques que estaven en les faldes de la muntanya “del abuelo” més conegudes com el “safarejot”, actualment desaparegudes, que segons ell servien per a proveir d’aigua a la ciutat de Laurona (En altre capítol comentarem amb major amplitud el significat real d’aquestes restes).
En definitiva, l'argument de la semblança entre els dos topònims tot i ser l’explicació més usada no és, ni de bon tros, suficient (cal recordar errades d'aquest tipus com la de la identificació entre Sogorb i l'antiga Segòbriga, segons consta en un rètol a l’entrada del poble, quan en realitat aquesta ciutat ha sigut trobada a la província de Conca). De no aparèixer cap mena de resta arqueològica que ens desdiga, haurem de pensar que l'origen de Llaurí no es remunta als romans sinó als àrabs i aquest argument és el que serveix de base a les següents teories que presentem a continuació.

2) Teoria sobre l’origen del topònim seguint plantejaments etimològics.
Joan Coromines en la colossal Onomasticon cataloniae dedica un apartat al topònim de Llaurí que resulta bastant aclaridor sobre tot en quan a despenjar dubtes sobre la romanització d’aquest. Coromines ens parla de l’existència de diversos homònims del mateix Llaurí i així ens parla d’una “collada de Llaurí” que és un topònim que existeix a Petrer també del “pla de l’Ori” partida d’Algemesí que, segons Nicolau Primitiu, s’anomenava Auri antigament i d’un lloc anomenat Auryn anomenat al llibre del repartiment i que estaria situat en terme d’Alzira. Tots tres termes tindrien segons Coromines el mateix origen tenint en compte que Llaurí aglutinà l’article àrab al ser repoblat mentre que, per exemple, el d’Algemesí no.

En quan a les possibles etimologies proposades per altres autors Coromines rebutja el significat tant de la proposada per Casiri (Allah abraim o Deu misericordiós), argumentant que no lliguen els sons com el de la proposada per Gayangos per al que Alahuer o Alahurin significaria “la hoya del valle”però que Coromines no considera versemblant perquè aquests autor no és un gran arabista.

A més de les coincidències amb topònims valencians Coromines recull altres provinents de la zona d’Andalusia com son els casos dels pobles de la província de Màlaga Alhaurín de la Torre i Alhaurín el Grande que tindrien indubtablement el mateix origen que el nostre. Però encara va més enllà i aporta a més una sèrie de documents en els que apareixen persones que tenen de cognom Aly Allaurí i Laurí respectivament, gentilicis que identifica com a topònims o possibles postoponims de Al-haurin.
En quan al significat, Coromines planteja tres possibilitats:
A) Que siga un gentilici que provinga d’una regió del desert de Síria o de la zona d’Aràbia central de la que provindrien uns beduïns cognominats hauran.
B) Seguint a Simonet en els seus plantejaments sobre Alhaurín el Grande es tractaria del nom d’un arbre en dual: haura (alber).
C) Finalment recull la proposta d’Asin-Oliver que planteja que és un genèric no propi de les terres de Bagdad que significaria “de les terres blanques”.
Com a conclusió Coromines no s’acaba de decidir entre les propostes A i B, el que sí descarta amb vehemència es la tercera; així com també rebutja totalment les teories que fan referència a Lauro romà ja que aquestes es basen solament en el “sonsonete” amb Llaurí, el que qualifica com a cercle viciós ja que ni Laurus ( lloc on hi hauria un llorer) ni Laurare (lloredar) en ningun cas derivarien a la forma Llaurí sinó a Lauro o Lauren, amb les terminacions amb -o i amb -en pròpies de paraules romàniques. Per tant Coromines atribueix un origen purament aràbic al topònim Llaurí. Cal afegir, però que no sempre Coromines ha estat encertat en els seus plantejaments i per tant, sense posar en dubte el més que probable origen aràbic del terme Llaurí caldrà que seguim repassant una última teoria que a més és la que està més vigent en l’actualitat i que pot ser sia la més encertada encara que no exempta de possibles rèpliques.

3) Teoria amb plantejaments historico-antropològics.
Fou a meitat dels anys 70 quan Pierre Guichard, historiador francès, revolucionà la historiografia hispànica amb el seu llibre dedicat a Al-Andalus. Eren moments de canvi a la política del país però pel que feia a l’àmbit acadèmic encara es seguien pautes marcades pel final del franquisme més preocupat per trobar l’essència de “lo hispanico” que de replantejar-se nous esquemes epistemològics que foren concordants amb el que es feia a França o Anglaterra. El que va fer Guichard fou mal entès per molts dels estudiosos del moment però el canvi significatiu que suposà va ser aprofitat per la nova generació de historiadors que varen agafar aquella obra com un punt de partida des del que iniciar tota una revisió de la història amb uns criteris molt més rigorosos. A partir d’aquell moment la societat andalusina es veia amb altres ulls trencant per complet el punt de vista continuista que s’havia donat sempre per explicar la nostra historia i introduint el factor ruptura com a punt de partida de la construcció del nou regne que esdevingué desprès de la conquista. La visió romàntica del mestissatge que donava pas a la societat valenciana actual era desmembrada per un historiador francès la qual cosa no va ser molt ben rebuda, com hem dit abans, per les autoritats acadèmiques del moment. El model de societat que Guichard presentava era concebut a partir de l’estudi de les restes arqueològiques de castells i viles comparant-les amb els estudis antropològics que analitzaven els pobles del Magrib i en concret el dels berbers, així com de l’anàlisi de els topònims d’origen aràbic que han perdurat fins a hui en dia.

El que plantejava Guichard era que la societat que es va trobar Jaume I quan conquistà València no era una societat feudal a l’estil de la societat cristiana si no una societat clànica de famílies extenses i amb una relació merament impositiva respecte de l’estat, a l’estil de les societats islàmiques magrebines. L’explicació que Guichard dona a esta semblança és que a finals del període islàmic es produïren moviments migratoris des del Magrib de contingents berbers que s’instal·laren en Al-Andalus cap al segle XI. Per arribar a esta conclusió Guichard parteix, com hem dit de l’anàlisi de les restes dels castells, de l’estudi de les cròniques del moment i, sobre tot, de la toponímia. És en aquest punt on Guichard proposa un nou origen al topònim de Llaurí dins dels plantejaments “arabistes”. Per a aquest autor el topònim Llaurí troba el seu origen en un gentilici provinent de la família Hawwara i així diu : “son los Hawwara quienes dieron su nombre a la acequia de Favara, y probablemente a Favareta (sic) quizás también a Llaurí (al-Hawwariyin, o sea los Hawwara).” Curiosament Guichard troba un mateix origen als topònims de Favara i Llaurí que a simple vista semblen topònims totalment diferents.

Els Hawwaris als que fa referència Guichard son una família molt extensa que podria ser la que donarà nom a els topònims d’ Alhaurin el Grande i Alahurin de la Torre que hem vist abans. Aquesta família ha estat nombrosament documentada en les biografies musulmanes i Guichard diu haver identificat alguns membres d’aquesta família en la zona de la plana de Xúquer al moment de la conquista “ello prueba que por lo menos que entre los grupos bereberes que, segun Ya’qubi, se instalaron en la plana del Jucar cuando la conquista, figuraban unos Hawwaries, que supongo también dieron su nombre al poblado de Llaurí (al-Hawwariyin).

Però a més per a explicar i donar consistència a la seua teoria berberitzadora Guichard dona un llistat de topònims amb el prefix Beni- que ens estaria indicant una relació familiar existent entre els membres de les alqueries que inicien el seu nom amb l’esmentat prefix. Beni és el plural de Ibn que dona part a la nishba que seria l’equivalent al cognom cristià. Així, Guichard ens torna a donar exemples del que seria per a ell una clara evidència de berberització: “ Cerca de la desembocadura del rio, en el límite de los antiguos términos de los castillos de Corbera y Cullera, existian en época musulmana varias alquerías, algunas de las cuales llevaban topónimos gentilicios como Benibuquer, Benihomer y Benihuaquil. Esta última lindaba con otras dos partidas o alquerias llamadas Favara y Fargalós y los tres nombres de las alquerias contiguas, de Benihuaquil, Favara y Fargalós, presentan una extraña semejanza con los nombres de un jefe Bereber del siglo IX que dirigió en el año 829 una importante expedición a Sicilia, desde el puesto de Tortosa, para ayudar a los musulmanes africanos que estaban luchando en la isla contra los bizantinos. Este caudillo se llamaba Asbag ben Wakil al-Hawwari, y su apodo era Fargalús”...”la idea de que este personaje fuera oriundo de la zona alzireña puede ser reforzada por el hecho de que, entre los pocos alzireños nacidos en el siglo XI que dan a conocer los repertorios bio-bibliograficos, aparecen dos personajes que llevan el étnico de los Hawwaríes. .” per tant, Guichard reforça la seua teoria berberitzadora usant la toponímia de la nostra zona com a exemple de la societat clànica pròpia dels berbers del Magrib traslladant-la al nostre territori. Encara que l’exemple del cabdill berber ha sigut usat per els detractors de Guichard per desprestigiar la teoria berberizant.

Siga o no veritable la proposta berberitzadora de l’historiador francès el que sí estem en disposició d’afirmar és que el topònim de Llaurí així com els de Benihomer i Beniboquer son tots tres d’origen islàmic i mentre que no es produïsca cap troballa que així ho desmentisca haurem de descartar l’existència de la Laurona romana a la zona, ja que aquesta ha sigut identificada amb Llíria per arqueòlegs i historiadors.


Bibliografia: PILES IBARS, Andrés: Historia de Cullera. Tercera edición. Ajuntament de Cullera. Cullera 1979.
BURGUERA Y SERRANO, Amado: Historia fundamental documentada de Sueca y sus alrededores. Imprenta de Antonio Lopez, 1921.
COROMINES, Joan: onomasticon Cataloniae. Els noms de lloc i noms de persona de totes les terres de llengua catalana, Barcelona, Curial Edicions Catalanes, 1989-1998.
GUICHARD, Pierre:” Los siglos oscuros” a Nuestra historia vol. II 1980.
BARCELO, M.C. : “¿Galgos o podencos?. Sobre la supuesta berberización del País Valenciano en los siglos VIII i IX” a Al-Qantara, t. XI, 1990, pp. 429-460.




Acceso directo


Ajuntament de Llaurí - C/ La Font nº2 - 46613 Llaurí - Telf. 962560468